La Historia de un cuerpo en escena / Body’s history on stage

ESPAÑOL (English to follow) 


Desde mi llegada a Nueva York es que me he sorprendido del como es que yo, y realmente mi cuerpo, significa de una manera completamente diferente en una cultura, que pensaba, tenia alguna noción de lo que era por el hecho de recibir tanta información vía medios de comunicación masiva como películas, noticias, radio, Internet, etc. Debido a esto es que inocentemente pensé que la cultura de los Estados Unidos no me tomaría tanto por sorpresa a la hora de vivir aquí y menos que esta cultura cambiaria la forma en que me veo en el mundo. La manera en la que mi cuerpo era clasificado en mi país es algo completamente distinto a como lo es en esta cuidad. Y hablo principalmente de Nueva York ya que es donde he estado viviendo por los últimos 11 meses. El comprender esta nueva forma de catalogar sobre lo que significa mi cuerpo es que me ha hecho también repensar mi propio ser y la manera de ver mi existencia en este mundo, además debido a mi oficio de actor, cuestionar: Que significa un cuerpo en escena? Y como la semántica de este afecta la historia de la obra y las políticas del fenómeno artístico.

Muchas veces el Teatro se ha jactado de ser un “espejo de la realidad” o “ventana hacia otras realidades” principalmente por la característica antropocéntrica que constituye generalmente al teatro, en donde es el ser humano quien va a ver un evento que busca interrogar o mimetizar formas de entender y/o estar en el mundo. ¡Grandes intenciones¡ Pero, uno de los grandes contras que tiene el teatro hasta el día de hoy es que este no incluye necesariamente a todos estos humanos en su realización, esto debido principalmente al hecho de mantener su estado de una forma de conocimiento y/o espectáculo que llega a manos de pequeños grupos -principalmente por razones económicas, ya sea para aprender o ejercer- volviéndose así elitista. No es que el elitismo sea un problema, sino que el problema esta en que estas elites son regularmente las mismas que mantienen el poder económico, político e intelectual y en muchos países eso esta regularmente relacionado con un tipo de raza, genero y cuerpo.  Sin intenciones de denigrar esas historias es que digo toda historia es importante y así mismo deberían tener todas un espacio para contarse, visualizarse y sentirse. Tipos de teatro como el de Rimini Protokoll, La Laura Palmer, Romeo Castelluci, Brett Bailey y generalmente lo que se conoce hoy como teatro documental y bio-documental se han encargado de que este tipo de historias no solo se cuenten sino que se visualicen y se sientan en los cuerpos que se traen a escena, cuerpos que no corresponden a lo que uno esta acostumbrado a ver en los grandes teatros.

Todo el párrafo anterior no es para decir que mi cuerpo es un cuerpo el cual se le ha prohibido mostrar su historia, todo lo contrario, yo como actor y artista escénico formo parte de la elite de la que estoy hablando y así también son la mayoría de los creadores teatrales que he nombrado. O por lo menos esa era la determinación que tenía justo antes de venir a estudiar a esta cuidad tan cosmopolita donde me convierto también en un acento extraño, queer y latino. Sinceramente nunca me sentí parte de la comunidad Latina antes de venir aquí motivo de que vivo en un país que fue experimento económico y silenciado culturalmente, aparte de no llevarse necesariamente bien con los otros países llamados Latinos. Pero debo de admitir que he encontrado un hogar considerándome un Latino aquí. Creo que es una manera de identificación potente en una cuidad tan cosmopolita. Siempre me llame Latinoamericano, pero Latino es algo mas amplio que aborda historias muy comunes y que he podido observar son muy necesarias de contar en este país. Y bueno, sucede que dentro de esta cuidad muchas historias son contadas en el Teatro, pero al mismo tiempo una gran cantidad termina siendo opacada por los grandes teatros y así mismo con las historias, muchos cuerpos. También existe el caso de que muchos cuerpos que no son regulares se han vuelto una especie de exclusividad debido a que al parecer se esta volviendo una moda dentro del circuito popular de esta cuidad debido al éxito de obras como “Hamlinton” en Broadway lo cual equivale a muy altos precios para poder recibir ese tipo de historias por parte del publico. Es una dicotomía enorme la que sucede debido al sistema capitalista que se vive hoy en día, en donde la moda de mostrar lo “exótico” transforma a esto en “exclusivo”, mediante la estetización de estos, a culturas y cuerpos con los que probablemente vivimos en nuestra vida cotidiana alejándolos incluso de su realidad. Todo esto sin desmerecer de ninguna manera la revolución que ha creado una obra de este tipo dentro del circuito comercial, pero si es un fenómeno que veo esta sucediendo en este minuto y pongo mis mejores deseos para que el futuro de este cambio termine por ser algo mas amable que una moda.

Toda esta reflexión o verborrea es la que me ha llevado ha pensar en la necesidad que hay en que el teatro vuelva a retomar sus orígenes mas corporales y que al mismo tiempo esta corporalidad se abra a aceptar cuerpos que también tienen otras historias, habiendo una política detrás de eso.  La entrada de cuerpos, razas, géneros, objetos, voces que no se muestran regularmente es algo que se vuelve esencial si es se quiere que el Teatro sea algo mas cercano a la realidad y no una fantasía mas cercana a la fantasía creada por medios de comunicación masiva. Es ahí donde valoro estar trabajando actualmente con una compañía que se preocupa de tener actores de diferentes partes del mundo, siendo que eso no resuelve el problema planteado al menos es una resistencia hacia la imagen que pretende mostrar un capitalismo desesperado por mostrar falsas imágenes de una libertad estatizada. He aquí mis motivaciones de ser un actor que conoce su cuerpo y puede dar una opinión con él en escena y con ese conocimiento poder ser capaz de trasmitir y alentar a otros cuerpos a poder contar historias en la escena. Uno siempre debería de tener una utopia por la cual luchar.


Gracias,

Juan Diego Bonilla


ENGLISLH 


Since my arrival in New York I have been amazed by how it’s that my body means in a completely different way in a culture that I thought I had some notion of it. Principaly because in Chile –my country- we recieve so much information trough different kind of mass media. Because of this is that I innocently thought that the culture of the U.S. would not take me so much by surprise when living in here. But it did, and principally in the way of how I think about the poilitics of my body and actions. The way my body was classified in my country is something completely different from what it is in this city.  I’m talking principally in New York cause this is the place that I have been living for the last 11 months. Understanding this new way of my body being catalogued by others has also made me re-think my own being and the way of seeing my existence in this world. And also, because of my role as an actor, the question that has come to me is: what does it means a body on the scene? And how it’s semantics affect the story of a play and the politics of the artistic phenomenon.

Many times the Theater has boasted of being a "mirror of reality" or "window into other realities" mainly because of the anthropocentric characteristic that generally constitutes this art form. Undestanding it as a space where the human being is going to see an event that seeks to interrogate or mimic ways of understanding and/or being in the world. ¡Nice intentions! But, one of the great cons that the theater has until today is that is not accepting all this humans in equal form. Mainly beacuse it still maintains it’s state of a form of knowledge and/or spectacle that reaches to small groups -principaly cause economic reasons, either to learn or to follow as a profesional career- becoming then a elitist art form. It is not that elitism is a problem, but the problem is that these elites are regularly the same ones that maintain the economic, political and intellectual power and in many countries, and that is regularly related to a type of race, gender and body. Without intentions to put less value in those stories is that I say all stories are important and they should all have a space to be related, visualized and felt. Types of theater such as Rimini Protokoll, La Laura Palmer, Romeo Castelluci, Brett Bailey and generally what is known as documentary theater and bio-documentary have made possible that these types of stories are not only counted but that they can be visualized trough the bodies that are brought to the scene, bodies that do not correspond to what one is accustomed to see in the big theaters.

The whole paragraph above is not to say that my body is a body which has been banned from showing its history, on the contrary, I am an actor and stage artist, I am part of the elite that I am talking about and so are the most of the theatrical creators I have named. Or at least that was the idea that I had before coming to study in this cosmopolitan city where I become a strange accent, queer and latino. I honestly never felt part of the Latino community before coming here, mostly because I live in a culturally silenced and an economic experiment country where the relationships with other latino countries are not necesarelly the best. But I need to admit that I have found a home also in concieving myself a Latino here, saying that also it’s a powerful way of identifying in such a cosmopolitan city. I always used to call myself a Latin American, but Latino is a more wide spectrum that tackles very common stories that I think are necessary to tell and make visible overall in this country.  And well, it happens that in this city many stories are told in the Theater, but at the same time a great amount ends up being overshadowed by the big theaters and also with this stories many bodies too. There is also the case that many bodies that are not regular have become a kind of exclusivity because apparently it is becoming a fashion within the popular circuit of this city due to the success of plays like "Hamliton" on Broadway which is equivalent, in this case, to very high prices. To be able to receive such stories as spectators. It is a huge dichotomy what happens due to the nowadays capitalist system, where the fashion of showing what is "exotic" transforms in that in something “exclusive” and fashion through a process of estetisation of these cultures and bodies – bodies with which we probably live in our daily life- away from even Its own reality and stories. All this without undermining in any way the revolution that has created a work of this type within the commercial circuit, but it is a phenomenon that I see happening in this minute and I send my best wishes for the future of this change to be something more friendly than just fashion.

All this reflection or verbiage is the one that has led me to think in the need of the theater returning to perform its most embodied origins and at the same time the importance of beign open to accept bodies that also have other stories. The entrance of bodies, races, genres, objects, voices that are not shown regularly is something that becomes essential if you want the Theater to be something closer to reality and not a fiction closer to the mass media fantasy. It is there that I value to be working currently with a company that cares about having actors from different parts of the world, to create work and stories that alouds to bring different points of view about a subject, bringing then the enrichment of the complexity. Knowing that does not solve the problem posed at least it is a resistance towards the fiction that tries to show a capitalism desperate to give false images of a fake freedom. Here are one of my motivations of being an actor who knows his body and can give an opinion with it on the scene, and with that knowledge be able to share and encourage other bodies the importance and ability to tell their point of view, bodies, culture and stories on the scene. One should always have a utopia to fight for.


Thanks,

Juan Diego Bonilla

Theater Maker